
Roberto empezó a llevarlo él al baño. Lo sentaba en el artefacto y ante suintento de huir, se sentaba él encima del hermano. o llegaba a hacerlo totalmente. Pablo-horrorizado ante el contacto físico-se fué quedando, aceptando que era allí donde se desarrollaban estos menesteres. Una mañana, recién levantado, tuvimos nuestra pqueña gran victoria. Se señaló su pantaloncito eindicó hacia la puerta del baño. Iba arepetir ese pedido por mucho tiempo. Sus rituales. Pero, había aprendido a usar el cuarto de baño y sus artefactos definitivamente. El terapeuta. Roberto, el hermano. Muchas cosas más iba a enseñarle. Tiene ese hijo mío el afán de cuidar. De proteger.